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La Inestable Alianza Entre los Nacionalistas y las “Oligarquías Judías” en Ucrania

13 Marzo de 2014

La versión oficial de los medios de comunicación occidentales sobre Ucrania es que el “Pueblo Ucraniano” se ha liberado a sí mismo del gobierno malvado y corrupto de Yanukovich. El papel de los nacionalistas en la caída del anterior gobierno y su presencia en el nuevo ha sido minimizado, con garantías dadas por las organizaciones judías y escritores judíos en el NY Times de que las quejas de Putin sobre el incipiente fascismo y antisemitismo no eran sino argumentos cínicos para dar legitimidad a la agresión rusa.

¿Qué le ha ocurrido al tradicional miedo judío/liberal sobre los nacionalistas blancos, particularmente aquellos que han jugado un papel prominente en la Revolución Maidán?

Para corregir todo esto, el diario LA Times ha publicado un artículo de opinión de un académico liberal convencional, Robert English, Director de la USC School of International Relations (“La amenaza ucraniana desde dentro: los neofascistas son una amenaza tan grande para Ucrania como las acciones de Putin sobre Crimea”). La principal tesis del profesor English es que debido al prominente papel de los nacionalistas ucranianos en el nuevo gobierno, los ucranianos de etnia rusa tienen miedos legítimos.

Actualmente es muy popular considerar al presidente ruso Vladimir Putin como un paranoico que ha perdido el contacto con la realidad. Pero es importante prestar atención a su denuncia contra los “extremistas neofascistas” que hay dentro del movimiento que derrocó al anterior gobierno ucraniano y en las filas del nuevo. La obtención de poder de los ultranacionalistas ucranianos no es una amenaza menor para el futuro que las maniobras de Putin en Crimea. Estos ultranacionalistas son gente odiosa con una ideología repugnante.

El partido de Svoboda, que ha obtenido cinco puestos clave en el nuevo gobierno ucraniano, incluyendo el adjunto al primer ministro, el ministro de defensa y fiscal general del estado. La llamada de Svoboda para abolir la autonomía que protege la herencia rusa de Crimea y su presión hacia el voto parlamentario para degradar el idioma ruso, son provocaciones flagrantes para los millones de rusos étnicos que hay en Ucrania y una estupidez increíble durante los primeros pasos del gobierno en un país dividido.

Estas acciones generaron, en mayor medida que la propaganda rusa, una rápida inseguridad en Crimea…

Svoboda, el sector de la derecha y otras organizaciones ucranianas de extrema derecha… son grupos cuyas jóvenes legiones embrutecidas todavía llevan símbolos como la esvástica, cuyos líderes han alabado públicamente numerosos aspectos del nazismo y que veneran al líder nacionalista de la Segunda Guerra Mundial Stepan Bandera, cuyas tropas colaboraron ocasionalmente con las de Hitler y masacraron miles de polacos y judíos.

Pero más temibles que la manipulación del pasado que hacen estos partidos, son sus planes para el futuro. Ellos han defendido abiertamente que el lenguaje ruso no sea enseñado en las escuelas ucranianas, que la ciudadanía es solo para aquellos que aprueben exámenes de lenguaje y cultura ucraniana, que solo ucranianos étnicos puedan adoptar huérfanos ucranianos y que los nuevos pasaportes deben identificar la etnia de sus propietarios – ya sea ucraniana, polaca, rusa, judía u otra.

De nuevo vemos la naturaleza venenosa de muchos nacionalismos europeos, como Tom Sunic nos ha recordado en numerosas ocasiones. Las acciones anti-rusas son aconsejadas de manera enfermiza, teniendo en cuenta la presencia cercana de una inmensa superioridad militar rusa y de un gobierno ruso con buenas razones para ver como inaceptable el resultado de que Ucrania se una a la OTAN y a la Unión Europea. El pasado genocidio que tuvo lugar durante la era soviética todavía es una cuestión notablemente dolorosa para los nacionalistas ucranianos – algo lógico por otra parte, aunque los rusos argumenten que los rusos étnicos no dominaban el gobierno soviético durante las primeras décadas de la era soviética, precisamente las mas criminales, y de hecho, los rusos étnicos fueron las primeras víctimas del régimen soviético junto a los ucranianos. Además, como señala Andrew Joyce, los nacionalistas ucranianos son conscientes de la opresión económica judía y de la responsabilidad judía en el genocidio ucraniano de los años 30.

Sin embargo, un nacionalismo ucraniano racional hubiera preferido una partición étnica antes que la afirmación del dominio étnico sobre áreas como Crimea, principalmente poblada por personas de etnia rusa; ellos no hubieran querido ser parte de la Unión Europea, cuyo objetivo es la erradicación de todas las identidades nacionales.

El Profesor English comenta:

¿Es tan difícil comprender el estado de shock de los rusos cuando vieron a los oficiales de los Estados Unidos (como el Senador John McCain) flirtear con extremistas que han sido denunciados como antisemitas, xenófobos, incluso neonazis por numerosos grupos humanitarios y anti-difamación? ¿O cuando tomaban fotos y distribuían comida entre los líderes de las protestas, mientras sus compinches repartían ejemplares de “Los Protocolos de los Sabios de Sion” en la Plaza de la Independencia? En las pocas ocasiones en las que se reconocía este extremismo, se le quitaba hierro al asunto afirmando: “Es cierto, el nuevo gobierno no es perfecto, pero la moderación prevalecerá pronto”.

Debemos suponer que neoconservadores como McCain y Nuland (y generalmente las élites occidentales) ven la presencia de los nacionalistas ucranianos como un problema superable, dada la hostilidad de los neoconservadores hacia todo tipo de nacionalismo (excepto el nacionalismo judío en Israel). Por supuesto, ellos pueden haber calculado de forma incorrecta y se han metido en la boca más comida de la que pueden masticar. Israel Shamir describe los eventos como una “Revolución Marrón”, en la que Ucrania “ha quedado bajo el control de una coalición de ultranacionalistas ucranianos y otras oligarquías (principalmente judías)” que han obtenido una gran riqueza saqueando Ucrania: “Durante años el país ha sido saqueado por los oligarcas que desviaron los beneficios hacia los bancos occidentales, llevando al país al borde del precipicio”.

Esta coalición de nacionalistas y explotadores, principalmente oligarcas judíos, es, cuanto menos, inestable. El Profesor English se equivoca al escribir que si los nacionalistas han tenido éxito en sus propósitos, nunca menciona las poderosas y numerosas fuerzas que hay contra ellos. Durante más de un siglo, el principal empujón a la riqueza y el poder judío en la diáspora se ha hecho en contra de los principales nacionalismos locales – de ahí el fuerte apoyo judío a la Unión Europea, a las fuertes inmigraciones y a la sustitución de población blanca que tiene lugar a lo largo de todo occidente.

En el análisis final, Ucrania no es una excepción. Yo estimo que las principales oligarquías judías y sus aliados occidentales harán cualquier cosa para marginar a los nacionalistas y unir lazos con occidente. Estas fuerzas pro-occidentales son realmente una combinación muy poderosa.

El Profesor English señala las consecuencias para los rusos étnicos en las antiguas repúblicas soviéticas:

La preocupación rusa está bien fundada. Desde el colapso de la Unión Soviética, millones de rusos étnicos o rusófonos han resistido la perdida de la ciudadanía en las repúblicas bálticas (donde muchos han vivido durante generaciones), han sido expulsados de sus trabajos y sus casas en Asia Central y han sufrido una violenta discriminación en Georgia (la principal causa de la guerra de 2008 con Rusia, ampliamente ignorada en occidente).

Semejante resultado es lamentable por el desplazamiento de los rusos, pero estas cuestiones han sido en gran medida equilibradas por la creación de estados étnicamente homogéneos en áreas de la antigua Unión Soviética y otros lugares de Europa. Como ya señalé en una ocasión anterior:

Durante los últimos 150 años, la tendencia general en Europa ha sido hacia la creación de estados basados en la etnia – “etnoestados”. Esta tendencia no acaba tras el final de la Segunda Guerra Mundial. En Europa, a la guerra le siguió una forzada migración de gentes – principalmente alemanas – para crear estados étnicamente homogéneos. De hecho, el punto culminante de la homogeneización étnica en Europa fueron las dos generaciones que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.

El Profesor Jerry Z. Muller escribe:

 “Como resultado del proceso masivo de separación étnico, el ideal etnonacionalista fue en gran medida llevado a cabo: para la mayor parte, cada nación en Europa tenía su propio estado, y cada estado estaba hecho por un nacionalidad étnica única. Durante la Guerra Fría, las pocas excepciones a esta regla fueron Checoslovaquia, la Unión Soviética y Yugoslavia. Pero el destino subsecuente de estos países solo demostró la vitalidad del etnonacionalismo”.

Este punto es crucial. Mientras la reciente expansión del imperio de la Unión Europea ha dado lugar al surgimiento de una retórica que supera al concepto de nación, esta ha sido realmente acompañada por una sorprendente multiplicación de etnoestados, por la fragmentación de Yugoslavia y de la antigua Unión Soviética – por no mencionar la división checa y eslovaca.

Lo que está ocurriendo en Ucrania es precisamente este proceso de ruptura en estados étnicamente homogéneos, ayudados por el ejército ruso y disparados por la agresiva intervención de los gobiernos occidentales y las ONGs. El hecho de que esta separación étnica no sea deseada por la Unión Europea y los neoconservadores puede dar lugar, finalmente, al uso de la fuerza militar por parte de Putin para defender los legítimos intereses rusos.

Desde el punto de vista de un nacionalismo étnico universal, como por ejemplo, el mío propio, la mejor solución posible seria la ruptura en una zona de dominio ruso y una Ucrania dominada por los nacionalistas ucranianos. No hace falta imaginar la furia de los neoconservadores si esto llegase a ocurrir, y las recriminaciones que se llevarían a cabo contra la administración Obama y otros gobiernos occidentales por no haber sido lo suficientemente agresivos.

Pero la separación de Ucrania en dos sectores, uno ruso y otro ucraniano, no hubiera sido nada extraordinario, nada diferente de la ruptura de Checoslovaquia o Yugoslavia. Sin embargo, las elites occidentales se vendieron para llegar a un acuerdo con Rusia, que ve que semejante división es completamente ilegítima.

El profesor English, siendo un liberal convencional, recomienda finalmente que los Estados Unidos deberían oponerse fuertemente a los nacionalismos:

¿Por qué no nos aliviamos de estos miedos (legítimos de Rusia) mediante la denuncia a la fuerza de los etnonacionalismos y abrazamos los derechos de las minorías como vitales para la estabilidad de la democracia ucraniana que queremos promover? Teniendo en cuenta nuestra propia hipocresía – no violar acuerdos (excepto aquel de no expandir la OTAN más hacia el Este), no invadir países bajo falsos pretextos (excepto Irak) y no apoyo movimientos minoritarios secesionistas (excepto Kosovo) – ¿Por qué no deberíamos tratar de recuperar la credibilidad de los Estados Unidos estando a la altura de nuestros principios en este caso tan crítico? El Parlamento Europeo en 2012 condenó el racismo de Svoboda, el antisemitismo y la xenofobia por ser “contrarios a los principios y valores fundamentales de la Unión Europea”. Los Estados Unidos no deberían dudar en hacer algo parecido ahora. No es solo algo correcto, también seria abrir una puerta al compromiso con Rusia sobre esta peligrosa crisis. Permanecer en silencio equivale a enviar un mensaje equivocado a los extremistas de ambos bandos.

El Profesor English va a ser felicitado por su corta lista de hipocresías occidentales. ¿Por qué debería ser el apoyo a una Crimea étnicamente homogénea diferente del apoyo a un Kosovo étnicamente homogéneo?

Pero él no tiene que preocuparse. Por supuesto, los Estados Unidos no quieren realmente una victoria de los nacionalistas ucranianos y moverán cielo y tierra para derrotarles si llegan a obtener un poder decisivo en el gobierno. Pero por ahora, las élites occidentales se sienten confortables propagando la ficción de que la revolución no era más que una señal del amor por la libertad de los ucranianos que quieren vivir en el mejor de los mundos posibles, la Unión Europea.

En conclusión, la larga campaña occidental para desestabilidad Ucrania mediante el apoyo de las elites occidentales es una violación intolerable de los intereses étnicos y nacionales legítimos de Rusia.  El señor Putin ha marcado su línea roja y puede expandirse a lo largo del Este de Ucrania, generando peligro para todos. Las élites occidentales no tienen a nadie a quien culpar, excepto a ellos mismos.

Nacionalisté, Židé a ukrajinská krize – historický exkurz

Nationalists, Jews and the Ukrainian Crisis: Some Historical Perspective by Andrew Joyce

Nacionalismus je touha po svobodě

Nacionalismus je touha po svobodě (ne kolaborace s Židy s cílem získat režimní posty)

Autor: Andrew Joyce

V minulých dnech a týdnech se objevila řada komentářů zabývajících se údajnými fašistickými či antisemitskými sklony ukrajinských nacionalistů zapojených do revolučních událostí. Nejnověji je Vladimir Putin označil za „fašisty“ a „antisemitské reakční síly“, kteří páchají „nejdivočejší násilnosti“. Komentátoři však zůstávají nejednotni v tom, jestli Putin skutečně věří, že je Ukrajina pokraji fašistického převratu, nebo jestli nejde o prosté ospravedlnění ruského vojenského zásahu na Krymu. Nicméně, nehledě na nejasnou podstatu nacionalistické koalice, se rozhodl Abraham Foxman – stále ještě pevně usazen v sídle Ligy proti pomluvám (Anti-Defamation League – ADL) a stále mrtvičně zsinalý při sebemenším náznaku nacionalismu mezi bílými Evropany – poukázat na stránkách liberálního deníku Huffington Post na „znepokojení ukrajinské židovské komunity“ a vyzval novou vládu, aby „vydala záruky“ ukrajinským Židům.

Foxman a řada zpravodajských agentur označují za zvlášť znepokojivé postoje některých skupin a jednotlivců ve volné koalici nacionalistů a zejména potom stranu Svoboda. Protože řada těchto jednotlivců a skupin (stejně jako jejich postoje k Židům, multikulturalismu a Západu) jsou pravděpodobně neznámé širšímu západnímu publiku, doufám, že tento článek poskytne historický přehled a analýzu některých trendů ukrajinského národního hnutí. Věřím, že tak přispěji k lepšímu pochopení událostí na Ukrajině z pohledu západního bílého nacionalismu (K pojmu „bílý nacionalismus“ viz poznámka č. 1 v článku Grega Johnsona „O ukrajinské krizi“ – pozn. DP).

Ukrajinský nacionalismus musel vždy bojovat o své místo na slunci. Území Ukrajiny bylo terčem mnoha polských, tureckých, kozáckých a ruských tažení a invazí přinejmenším od 17. století a ve století 18. bylo rozděleno mezi Ruskou říši a Rakousko. Dokonce i v současnosti odborníci jako například Andreas Umland a Anton Šechovcov poznamenávají že „současná západní Ukrajina náleží více do střední než východní Evropy a v některých ohledech je podobnější baltským zemím než ostatním postsovětským republikám“ 1] Read more

La Fondation Arseniy Yatseniouk a disparu

Freeman

English version here

Article d’origine en allemand publié par Freeman le 8 mars 2014

Traduction en français à partir de la version en anglais de Michael Colhaze.

Deuxième note de la rédaction: Le site web de Open Ukraine (http://openukraine.org/ua) a été remis en ligne.

Note de la rédaction: Cet article de Freeman montre qu’en dépit de la présence des nationalistes de Svoboda au nouveau gouvernement ukrainien, son président Arseniy Yatsenyuk (qui compte trois grand-parents ethniquement juifs) est fermement lié aux néoconservateurs, aux intérêts économiques occidentaux, et à des personnalités éminentes elles-mêmes liées au mouvement d’hostilité envers la Russie.

yats

Depuis le 27 février 2014, Arseniy Yatseniouk est le “premier ministre” du régime illégal actuellement en place en Ukraine. Comme nous l’a appris la conversation téléphonique interceptée entre Nuland et Pyatt, Yatseniouk est le candidat préféré de Victoria “Fuck the UE” Nuland, ce qui explique pourquoi le Département d’État des États-Unis l’a propulsé à la tête du putsch.

Saviez-vous que M. Yatseniouk avait une organisation nommée l’ “Open Ukraine Foundation” [Fondation pour une Ukraine Ouverte] ? Si vous le saviez, vous allez être surpris d’apprendre que toute trace de cette fondation vient d’être éradiquée d’Internet. Le site de la Fondation Arseniy Yatseniouk (openukraine.org) et sa page Facebook (https://www.facebook.com/pages/Open-Ukraine-Foundation) ont carrément disparu. L’entrée Wikipedia existe toujours, mais les liens ne mènent nulle part.

Comme tout le monde le sait, Internet n’oublie rien, et il reste possible d’examiner une capture d’écran du site. Et qu’y voyons-nous ? La liste des partenaires de la fondation. Son examen révèle à l’observateur ébahi un beau regroupement des suspects habituels. Suspects qui, nous le soupçonnons fortement, expliquent pourquoi la fondation est maintenant défunte, et ses traces oblitérées.

Un extrait de la liste des partenaires :

–   Black Sea Trust for Regional Cooperation  (A Project of the German Marshall Fund)
–   Chatham House
–   NATO Information and Documentation Centre  
–   State Department of the United States of America 
–   NED National Endowment for Democracy 
–   Horizon Capital
–   Swedbank

Avec de tels partenaires, et vu le scénario actuel, il n’est pas étonnant que la page ait été supprimée. Car on voit parfaitement qui se tient derrière M. Arseniy Yatseniouk, et derrière le coup d’État.

Commençons par le German Marshall Fund, dont le Président est Guido Goldman. Son père, Nahum Goldman, fut co-fondateur du Congrès Juif Mondial, président de l’Agence Juive, et président de l’Organisation sioniste mondiale. Guido a étudié à Harvard, et l’un de ses professeurs était l’ancien conseiller présidentiel à la sécurité Zbigniew Brzezinski. C’est Henry Kissinger qui plus tard a supervisé la thèse de doctorat de Guido. Les contributions financières au German Marshall Fund ont été approuvées par l’ancien ministre allemand des Finances Alex Möller. Ce dernier, à l’occasion du 25e anniversaire du Plan Marshall, a attribué au German Marshall Fund une dotation de 150 millions de marks sur 15 ans, sous prétexte de promouvoir les relations entre l’Europe et les États-Unis.

Rien que cela est très révélateur, car on trouve ici les noms de quelques-uns des plus virulents contempteurs de la Russie.

Mais penchons-nous sur Chatham House. Cette Fondation, créée en 1920, connue jusqu’en 2004 sous le nom de l’Institut royal des affaires internationales, est un groupe de réflexion britannique basé à Londres. C’est une institution privée de renommée mondiale, dont les membres discutent des questions actuelles et des évènements politiques au niveau international à travers des programmes d’études, des groupes de travail, des tables rondes, des conférences et des séminaires. Les recommandations et avis d’experts qui y sont élaborés sont disséminés à travers le monde par ses membres internationaux. Certains projets clés sont financés et parrainés par la Fondation Rockefeller, la Fondation Bill & Melinda Gates, la Fondation Konrad Adenauer, ou par l’OTAN ou l’Union Européenne. En plus des sociétés membres, qui comprennent 75 grandes sociétés, des banques d’investissement, des entreprises du secteur énergétique, ainsi que 263 autres sociétés, Chatham House compte actuellement parmi ses membres 2770 personnes influentes originaires de 75 pays, qui travaillent toutes dans les affaires, la diplomatie, la science, la politique et les médias. Parmi les sponsors de Chatham House se trouve la Reine Elizabeth II.

Cela ferait presque penser à une blague absurde, si ce n’était aussi extraordinaire. Car maintenant, nous voyons clairement pourquoi il s’est produit un bouleversement en Ukraine: ce sont les suprêmes gros-bonnets de la soi-disant élite mondiale qui l’ont voulu.

Les dirigeants de l’OTAN voulaient intégrer l’Ukraine à leur club de guerre, afin que les missiles puissent être déployés encore plus près de la Russie. En 2008 le secrétaire général de l’OTAN Jaap de Hoop Scheffer, avait rendu visite à Arseniy Yatseniouk et à sa Fondation.

Le Département d’État des États-Unis a grandement aidé au putsch, comme déjà mentionné en ce qui concerne Victoria Nuland et son désormais célèbre juron. En distribuant des moyens financiers massifs, le Département d’État a décidé quels hommes de paille pouvaient ou non rejoindre le régime. Si bien que ce balourd de Vitali Klitschko a été sélectionné à la courte paille, comme le voulait l’abominable Nuland.

La NED ou National Endowment for Democracy est une fondation américaine dont l’objectif déclaré est de promouvoir la démocratie dans le monde entier. Il s’agit d’un [groupe paraventdes néoconservateurs] fondé en 1983 par le Congrès américain, et qui reçoit son financement annuel du budget fédéral des USA. Ainsi l’argent directement pompé sur le contribuable américain est détourné pour servir au changement illégal de régime en Ukraine et dans de nombreux autres pays.

Cette toile de fond est très révélatrice. Lorsque des fonds spéculatifs [Hedge Funds] et des banques comme Horizon Capital et Swedbank se trouvent affiliés à la fondation de Yatseniouk, il est clair qu’on a affaire à des vautours qui attendent de pouvoir piller l’Ukraine.

Saakashvili and Yatsenyuk at an Open Foundation Meeting

L’un des bons amis d’Arseniy Yatseniouk et de sa Fondation est Mikheil Saakashvili, l’homme de paille mis en place par Washington [voir ici et ici] , et autorisé à jouer au Président de la Georgie de 2004 à 2013. Les dernières nouvelles concernant sa personne semblent prouver que c’est aussi un meurtrier. Selon le journal georgien Asawal – Dasawali, il a été impliqué dans la mort de l’ancien Premier ministre georgien Zourab Jvania. D’après ce journal, qui cite une source proche de l’enquête, le Bureau du Procureur de Tbilissi a découvert la preuve de la complicité directe de Saakachvili, avec un enregistrement secret où l’on entend la voix audible de Saakachvili ordonner: “Enlevez le cadavre et faites comme convenu”.

Oui, ce distingué “partenaire” était bien un habituel invité d’honneur de feu l’Open Ukraine Foundation, d’Arseniy Yatseniouk. Ce qui est inhabituel, c’est que même dans le cache de Google, on ne trouve plus rien à ce sujet.

Nous comprenons maintenant pourquoi Arseniy Yatseniouk a été installé à la tête du “gouvernement” ukrainien par Merkel et Cie, l’Union Européenne, l’OTAN et Washington. Il est simplement le nouvel homme de paille qui sert à avancer leurs intérêts en Ukraine, et certainement pas les intérêts du peuple ukrainien.

Texte d’origine posté samedi 8 mars 2014 par Freeman, éditeur du blog Rien que du Bruit et de la Fumée

 

Niestabilny sojusz nacjonalistów i żydowskich oligarchów na Ukrainie

Translation of “The Unstable Alliance of Nationalists and “Mainly Jewish Oligarchs” in the Ukraine.” Posted at http://www.nacjonalista.pl/2014/03/15/prof-kevin-macdonald-niestabilny-sojusz-nacjonalistow-i-zydowskich-oligarchow-na-ukrainie/

Naczelna narracja zachodnich mediów jest taka, że „ukraiński naród” wyzwolił się z okowów złego, skorumpowanego reżimu Janukowycza. Rola nacjonalistów w obaleniu jego rządu, wraz z ich obecnością w nowym rządzie, została zbagatelizowana, przy akompaniamencie zapewnień organizacji żydowskich oraz Żydów pisujących do New York Times’a, że twierdzenia Putina o wykluwającym się faszyzmie i antysemityzmie to tylko cyniczne sztuczki mające uzasadnić agresję Rosji.

Co stało się z konwencjonalnym straszakiem na białych ludzi w wydaniu Żydów/liberałów, jakim są nacjonaliści, w szczególności ci, którzy odegrali tak prominentną rolę w rewolucji na Majdanie? Read more

Crier au bobard antisémite pour faciliter la guerre avec l’Iran

English version here

Article d’origine publié le 29 décembre 2013

[Note du traducteur: Le titre d’origine est “La stratégie du canard (the canard strategy) au service de la guerre avec l’Iran”. En français familier, un “canard” désignait une fausse nouvelle, un bobard, ou d’après le Littré, un “conte absurde et par lequel on veut se moquer de la crédulité des auditeurs”. L’expression “canard antisémite” est fréquemment utilisée par Mr Foxman (littéralement, l’homme-renard), le président de l’ADL.]

Le Lobby pro-israélien, temporairement mis en échec par le succès des négociations avec l’Iran, n’a pas perdu de temps pour se frayer un nouveau chemin vers la guerre au moyen de la Loi “Nuclear Weapon Free Iran Act” de 2013 [loi pour un Iran exempt d’armes nucléaires]. Ce projet de loi est actuellement examiné par le Sénat, sous la direction de Bob Menendez, Chuck Schumer, et Mark Kirk, tous de fervents soutiens du Lobby pro-israélien.

Le projet de loi comporte deux aspects remarquables. Tout d’abord, il interdirait à l’Iran tout nouvel enrichissement d’uranium quel qu’il soit. Et tout le monde sait que l’Iran n’accepterait jamais cela, si bien que l’adoption de ce projet de loi garantirait l’entrée en vigueur des sanctions encore plus sévères qu’il autorise, ce qui mettrait l’Iran dans une situation intenable. La guerre tant désirée serait pratiquement assurée.

Deuxièmement, le projet de loi met une énorme pression sur les États-Unis pour qu’ils entrent en guerre si Israël juge opportun d’attaquer l’Iran. Le projet de loi

comprend une disposition non contraignante qui stipule que si Israël lance “une action militaire de légitime défense contre le programme d’armes nucléaires de l’Iran”, les États-Unis “devraient soutenir Israël et, conformément à la loi des États-Unis et à la responsabilité constitutionnelle du Congrès d’autoriser l’usage de la force militaire, ils devraient assurer un soutien diplomatique, militaire, et économique au gouvernement d’Israël pour la défense de son territoire, de sa population et de son existence “.

“Devraient soutenir Israël” est une formulation délibérément vague. Mais si le projet de loi passait, alors l’interprétation minimale serait que cette loi constitue une approbation du Congrès à l’aide américaine, si jamais Israël décide de partir en guerre. Read more

Les liens familiaux de Victoria Nuland: Le Gouvernement Permanent en action

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Article d’origine publié le 9 février 2014

Les familles juives influentes qui s’entrecroisent sont un aspect marquant de l’histoire juive. Elles cimentent les relations d’affaires en créant des réseaux de proches parents qui se marient seulement entre eux. On peut donner l’exemple des Juifs de cour, dans l’Europe du 17e et 18e siècle (voir ici, pp 150-152). On observe des résurgences de ce phénomène dans le monde contemporain, comme par exemple chez les néoconservateurs.

Comme pour les autres mouvements intellectuels juifs que j’ai étudiés, les néoconservateurs sont connus pour l’admiration mutuelle qu’ils se prodiguent entre eux, pour leurs étroits rapports d’entraide mutuelle sur les plans personnel, professionnel, et familial, et pour leur coopération ciblée autour d’objectifs communs. Par exemple, Norman Podhoretz, l’ancien rédacteur en chef de Commentary, est le père de John Podhoretz, un éditeur et chroniqueur néoconservateur. Norman Podhoretz est aussi le beau-père d’Elliott Abrams, l’ancien chef de l’Ethics and Public Policy Center (un groupe de réflexion néoconservateur) et directeur des Affaires du Proche-Orient au Conseil de Sécurité Nationale. La femme de Norman, Midge Decter, a récemment publié une biographie hagiographique du secrétaire à la Défense Donald Rumsfeld, dont les deuxième et troisième adjoints au Pentagone étaient respectivement Wolfowitz et Feith. Perle est membre de l’American Enterprise Institute. Au départ, il a aidé Wolfowitz à obtenir un poste à l’Agence pour le Désarmement et le Contrôle des Armes [Arms Control and Disarmament Agency] en 1973. En 1982, Perle, en tant que secrétaire adjoint [Assistant Secretary] à la Défense pour la politique de sécurité internationale, a engagé Feith comme son conseiller spécial, puis comme secrétaire adjoint suppléant [Deputy Assistant Secretary] pour la Politique des Négociations. En 2001, le secrétaire adjoint [Deputy Secretary] à la Défense Paul Wolfowitz a aidé Feith à obtenir le poste de sous-secrétaire pour la politique [du département de la défense]. Feith a ensuite nommé Perle président du Defense Policy Board [Comité de la Politique de Défense]. Et ce n’est que la pointe d’un très gros iceberg. “Le néoconservatisme en tant que mouvement juif” (p. 32)

Les réseaux et liens ethniques cimentés par le mariage sont mis en évidence par le récent incident concernant la sous-secrétaire d’État Victoria Nuland, et sa conversation téléphonique avec Geoffrey Pyatt, l’ambassadeur américain en Ukraine. Comme le dit Steve Sailer sur le blog VDARE, Nuland est membre d’une

famille [juive] très talentueuse et énergique, qui fait partie du Gouvernement Permanent des États-Unis. Peu importe qui gagne l’élection présidentielle: il se trouvera un Kagan-Nuland pour travailler on ne sait à quoi, on ne sait où, en votre nom et à vos frais.

Le lien avec les Kagan existe via son mari, Robert Kagan. Comme l’ont remarqué Vos yeux qui mentent, “Robert et son frère Fred semblent s’être stratégiquement implantés à des postes clés pour l’élaboration de la politique au sein de l’appareil central des partis Démocrate et Républicain. Robert est incrusté à la Brookings Institution, tandis que Fred est cramponné à l’American Enterprise Institute”.

Nous avons ainsi un nouvel arbre de famille chez les néoconservateurs juifs. Il commence avec Donald Kagan, un historien de l’Université de Yale, dont l’histoire de la Guerre du Péloponnèse a été utilisée par les néoconservateurs pour justifier l’invasion des pays qu’Israël n’aime pas (voir Sailer). Donald Kagan était également signataire de la lettre de 2002 à George W. Bush, rédigée par le PNAC de Bill Kristol (Project for the New American Century – Projet pour le nouveau siècle américain), qui considérait les dangers menaçant Israël (Iran, Syrie, Irak) comme des dangers menaçant l’Amérique.

Dans la génération suivante, Fred Kagan (American Enterprise Institute) et Robert Kagan (Brookings Institution) sont également des piliers du néoconservatisme. (Par exemple, Donald, Robert et Frédéric sont tous signataires du manifeste néoconservateur, Reconstruire les Défenses de l’Amérique, émis par le PNAC en 2000). Eux tous, y compris leurs femmes, sont diplômés d’universités d’élite, et fermement implantés dans l’infrastructure néoconservatrice qui associe gouvernement et groupes de réflexion [think tanks]. La femme de Fred, Kimberly (née Kessler), préside l’Institut pour l’Étude de la Guerre, et défend des positions typiquement néoconservatrices.

Et bien que la politique américaine envers l’Ukraine soit probablement liée à divers problèmes en dehors de l’hostilité des néoconservateurs envers la Russie (hostilité due à divers griefs, comme la répression des oligarques par Poutine, et son soutien à l’Iran et la Syrie, pays ennemis d’Israël), il ne fait pas grand doute que le soutien énergique de Nuland aux opposants pro-européens du gouvernement Ianoukovitch s’accorde bien avec les positions défendues par les réseaux néoconservateurs auxquels elle appartient. Admirez notre gouvernement permanent au travail !

Le Lobby pro-israélien: Impossible de se cacher

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Article d’origine publié le 25 Janvier 2013

Le site Mondoweiss a reproduit un extrait du discours d’un rabbin, Melissa Weintraub, sur les stratégies utilisées par la communauté juive pour gérer les relations avec Israël. Le problème pour les Juifs est qu’aux États-Unis, ils représentent l’avant-garde de la gauche libérale, pro-immigration, pro-multiculturelle, et anti-blanche, et qu’au même moment, leur pays préféré, Israël, se lance allègrement dans l’apartheid et le nettoyage ethnique. Cela provoque une dissonance cognitive et une grande agitation politique dans la communauté juive. Mais la réaction la plus commune reste simplement la stratégie d’évitement (en deux versions) :

Israël est devenu le motif de division le plus explosif dans la vie juive américaine, selon la plupart des observateurs, journalistes, rabbins, et tous ceux qui baignent dans le milieu. Actuellement, on a 3 façons principales d’aborder Israël.

L’une est l’évitement. Pour presque toutes les associations juives américaines qui sont dans le domaine de la justice sociale… J’étais récemment dans une salle, avec toutes les sommités du mouvement juif de justice sociale, et ils ont tous mis en place pour leur organisation une politique d’évitement du sujet d’Israël. Les rabbins de toutes sectes et tous horizons politiques discutent du “sermon qui tue par allusion à Israël” d’après l’expression de Scott Perlo, un rabbin ordinaire du site 6th and I. Cela signifie qu’un sermon peut parler de tout, sauf d’Israël. On peut parler du système de santé, des armes à feu, ou d’autres questions controversées, mais un seul mot sur Israël et on risque le renvoi. Il semble que chaque jour, une nouvelle organisation interdise le sujet d’Israël sur sa liste de diffusion….

Voilà pour l’évitement, le premier type de réaction… Le premier type est en fait une réponse au second type de réaction, mais je cite l’évitement en premier parce que c’est devenu la réaction la plus répandue…

La deuxième façon habituelle de réagir se caractérise par une agressivité ouverte ; avec dénigrement, diabolisation ; des attaques et contre-attaques dans les éditoriaux, des menaces à propos des sources de financement, des directeurs et conseils d’administration terrorisés et pétrifiés du fait qu’ils sont régulièrement dans des situations impossibles où ils sont désavoués quoi qu’ils fassent. Cela se passe en grande partie hors de vue du public, mais c’est le domaine où j’interviens, et je peux vous dire que j’entends tous les mois des dizaines d’institutions qui ont le même genre de problème.

Et tout aussi destructif, il y a la caricature grossière de l’attitude des autres, la déformation, les citations hors contexte, les procès d’intention, les antagonismes.

Le troisième type de réaction est ce que j’appelle la stratégie d’évitement, version 2.0. Cela consiste à se réunir et faire des conférences avec ceux qui approuvent notre politique particulière, et à rejeter tous les autres comme s’ils étaient loufoques, malveillants, ou dangereux. Se flatter du nombre d’alliés qui sont avec nous, et rejeter tous les autres de façon catégorique et unidimensionnelle. Et cela aussi, c’est de plus en plus courant.

Donc, quel que soit le résultat de la campagne actuelle pour la guerre avec l’Iran, il ne faut pas s’attendre à ce que les Juifs américains renoncent à leur rôle d’épine dorsale de la gauche anti-blanche. Ils auront beau éviter la question, ou vociférer les uns contre les autres, cela n’affectera pas leur attitude envers l’Amérique blanche et les problèmes fondamentaux qui la menacent. Read more